¿Qué son los CFD’s?

Características y propiedades de los CFD’s

En los últimos años se ha puesto de moda un nuevo producto derivado llamado CFD. Los CFD’s (Contract for difference) son productos derivados que permiten posicionarte largo o corto sobre diversos activos subyacentes. Posiblemente hayas oído anuncios sobre este producto últimamente en la radio y en carteles publicitarios, realmente se ha tornado muy visible para el público generalista no especializado.

La razón por la que se han popularizado tanto es la facilidad a la hora de operar con ellos. Las comisiones son más bajas que el mercado de contado y pueden abrirse posiciones con importes mucho menores que operando con los futuros tradiconales. Debido a esto son especialmente atractivos para la gente que se inicia en el mundo del trading.

Caracteristicas

Los CFD’s son un contrato que se formaliza entre la sociedad que los emite, normalmente sociedades de valores, y el cliente. Esto quiere decir que son un producto OTC (over the counter), no regulado y que no cotiza en ningún mercado. Ninguna sociedad rectora lo supervisa.

Las comisiones por compra/venta puede darse de dos formas. La primera, y más habitual, es que exista un horquilla entre la posición de compra y venta mayor que la del subyacente al contado, así que esa diferencia es la que se embolsa la entidad emisora. Esta horquilla varía mucho de un producto a otro, dependiendo de que la liquidez del mismo o de si el broker tiene mejores condiciones por alguna circunstancia especial.

La segunda forma es cobrado un tarifa plana, 1€ por contrato CFD, por ejemplo, esto también puede variar.

Otra característica muy importante es el pago de dividendos cuando tenemos una posición abierta en CFD’s. Si estamos largos nos pagarán el importe correspondiente y el precio del contrato bajará (como una acción normal). Cuando estamos cortos, nos tocará pagar a nosotros el dividendo, pero la misma cantidad la ganaremos porque bajará el precio del contrato. Es decir, en los dos casos la cantidad total que nos quedará después de la operación no varía.

Ventajas 

1. La principal ventaja de un CFD, como la de cualquier producto derivado, es la posibilidad de operar posicionándote tanto largo como corto. Es decir puedes sacar un rendimiento positivo aunque el activo subyacente baje. Esto es importante para los inversores y especuladores que operan en el más corto plazo ya que muchas veces la tendencia es bajista y simplemente no podrían operar en el mercado de contado.

2. Otra ventaja es la posibilidad de apalancamiento. La contrapartida (broker) tan sólo te va a exigir un pequeño porcentaje sobre el nominal total, así que puedes tomar posiciones mayores que el patrimonio global de tu cartera. Esto como sabes puede ser una ventaja o una desventaja, según te vaya la operación.

3. Existen multitud de CFD’s que te van a dar la opción de tomar posiciones en cualquier tipo de valor que se te ocurra: acciones españolas, extranjeras, índices mundiales, divisas, materias primas etc. Para operar sobre valores extranjeros en contado, tendrías que hacerlo en mercados extranjeros y las comisiones de compra/venta serían mayores.

4. Posibilidad de fraccionar la inversión. Por ejemplo puedes invertir en fracciones sobre un índice, esto te da la ventaja de tomar posiciones más pequeñas que si tuvieras que operar sobre el futuro convencional que suelen tener nominales muy grandes.

Inconvenientes

1. No son productos regulados. Esto quiere decir que no cotizan en ningún mercado organizado. Tu contrapartida es el broker con el que trabajas, no otro inversor. Existe cierta leyenda que dice que al broker no le interesa que ganes porque lo que tu ganas es lo que ellos pierden y que por eso se ven cosas extrañas en las horquillas y cierre de posiciones por parte del broker sin venir muy a cuenta.

Mi opinión es que al broker le interesa tener a sus clientes contentos y aunque no te van a regalar nada, normalmente no van a actuar fraudulentamente contra ti. Aunque, es evidente, que prefiero los mercados regulados y cotización en tiempo real.

2. Conllevan unos gastos financieros que el broker te liquidará diariamente. Al ser un producto apalancado no pones todo el dinero, así que tienes que pagar unos intereses si tu posición es larga, esto no pasa con los futuros. Es importante decir que si tu posición es corta te lo pagan, siempre y cuando el tipo de interés de referencia sea lo bastante alto.

3. Tienen liquidación diaria. Es decir que diariamente te liquidan las pérdidas o las ganancias, al final de la jornada. Esto hace que a la hora de hacer la declaración de hacienda se tomen como incrementos de patrimonio de menos de un año, por lo que tributarán al tipo general del trabajo, que suele ser mayor que el del capital.

 

Como ves existen tanto ventajas como inconvenientes, tienes que ver qué tipo de inversor eres y si este producto se adapta a tus necesidades. En los próximos días publicaré una entrada dando mi opinión personal sobre este producto y lo compararé con los futuros tradicionales.