Recompra de acciones

Un dividendo es, o debería ser porque siempre hay excepciones, un pago que la empresa hace a sus accionistas con un dinero que tiene en caja y que considera que no le es necesario para llevar a cabo su negocio ni es conveniente utilizarlo para disminuir gastos. Este exceso de liquidez puede venir de la caja obtenida en el ejercicio de su negocio o por alguna venta extraordinaria que haya realizado la empresa y que le ha reportado liquidez.

Si una empresa consigue en un ejercicio un beneficio de 500 millones de euros y considera que para realizar su actividad va a necesitar 200 millones en el medio plazo, puede repartir otros 200 millones en dividendos y utilizar los 100 restantes para inversiones que le hagan más eficiente, reducir deuda o para hacer alguna adquisición que le permita crecer.

Es el caso reciente de los supermercados DIA que ha anunciado un plan de recompra de 200 millones para hacerse con un máximo de 40,5 millones de acciones con la intención de posteriormente amortizarlas, esto quiere decir que esas acciones desaparecerán.

¿Qué es la recompra de acciones?

La recompra de acciones es la adquisición que hace una empresa de sus propias acciones para tenerlas a su nombre, es básicamente autocartera. Una empresa puede comprar el 1% de sus acciones, por ejemplo, y así tiene el poder sobre ese paquete de acciones y las saca de “circulación”. Puede parecer un poco extraño desde fuera ¿Por qué comprar acciones propias y no de otra compañía? La recompra de acciones tiene varias explicaciones

  1. La empresa considera que las acciones de su propia empresa son una buena inversión. Esto es un mensaje muy claro al mercado de confianza, si la propia empresa, que conoce como van las cuentas y cuáles son las perspectivas, está comprando sus acciones es buena señal.
  2. Evita el exceso de liquidez. Resulta bastante complicado entender esto pero el exceso de liquidez en una empresa muchas veces es un problema. Si la empresa tiene muchos accionistas diferentes, y algunos con grandes paquetes de acciones, va a recibir presiones para que utilice esa liquidez de distintas formas. La empresa simplemente no puede tener la liquidez en cuentas bancarias tiene que utilizarla para crear valor ya sea realizando adquisiciones o repartiéndola entre sus accionistas. La recompra de acciones es una forma de reducir ese exceso de liquidez apostando por el negocio propio.
  3. Al tener la propia empresa más control sobre si misma se minimizan los riesgos de OPA. La dirección de una empresa puede no estar de acuerdo en vender la compañía en un momento dado pero si las acciones están en mano de accionistas externos no pueden decidir por ellos. Al tener la empresa acciones a su nombre puede, como dueña de sí misma, entorpecer cualquier intento de que un tercero tome el control de la empresa.
  4. Se suele incrementar el precio de la acción. Cuando alguien entra con una participación importante en el capital de la empresa suele subir el precio por la presión compradora que esta compra genera, aunque ese alguien sea la propia empresa. Hablamos de que igual la empresa quiere recomprar acciones que suponen un 3% de su capital y eso suele ser mucho más de lo que negocia cualquier empresa un día de bolsa corriente. Esa presión compradora eleva los precios. Además también por la mejora de perspectiva que siempre da a entender este movimiento por parte de la empresa.

La recompra de acciones es buena para el accionista

Más allá de las razones por las que se lleva a cabo la recompra de acciones tenemos que ver cómo afecta este movimiento a los accionistas actuales.

  1. El precio de la acción tiende a subir. Por lo explicado anteriormente el mercado mejora las expectativas sobre el valor por lo que aumenta su valor.
  2. Al sacar de la circulación las acciones adquiridas el beneficio por acción aumenta. El beneficio obtenido por la empresa ahora se tiene que repartir entre menos acciones que antes por lo que el beneficio por acción aumenta. Aún si el beneficio no aumentará el BPA si sería mayor.
  3. Si las acciones se amortizan los accionistas actuales tienen más porcentaje sobre el capital de la empresa. Si un accionista actual tiene un porcentaje sobre la empresa y se amortizan un determinado número de acciones su participación después de la operación supondrá un mayor porcentaje, es más dueño de la empresa tras la recompra y la amortización de acciones.
  4. Si en el ejercicio posterior la empresa tiene el mismo beneficio y destina el mismo pay-out al pago de dividendo recibirá más dinero. Si el beneficio es el mismo y el pay-out es el mismo (porcentaje del beneficio que se destina al pago de dividendos) como hay menos acciones cada acción recibirá más cantidad, aumenta el dividendo por acción.
  5. Favorece al accionista fiscalmente. Esta operación se puede equiparar con un dividendo ya que el dinero que sale de la caja de la empresa repercute directamente en el accionista actual. Si la empresa reparte 200 millones de euros en dividendos y eso supone 0,50€ por acción es lo mismo que si compra acciones propias por 200 millones y las amortiza, cada acción restante valdrá 0,50€ más. El accionista recibe más valor pero de momento no tiene que pagar impuestos ni sufrir retenciones, esto es extremadamente importante para los accionistas que tienen un planteamiento de largo plazo en la empresa.

Por lo tanto la recompra de acciones es una operación que usada como alternativa al dividendo es muy beneficiosa tanto para el equipo directivo de la empresa como para los accionistas actuales.