¿Qué hacer en épocas de pánico?

Compra cuando todos venden si vas a largo.

En los últimos días hemos vivido auténticos momentos de pánico en todas las bolsas mundiales. El DAX ha bajado del 9.900 al 8.700 en pocos días, lo mismo el IBEX y la mayor parte de las acciones. En momentos así es fácil dejarse llevar por el pánico y pensar en vender materializando pérdidas, pero antes de realizar algún movimiento tenemos que preguntarnos si algo ha cambiado.

Ya lo he dicho muchas veces, pero lo repito, yo tengo dos carteras diferenciadas, una para el largo plazo y otra para el corto/medio. La cartera de corto/medio tiene que tener stops si o si, si nos tiran el mercado abajo tenemos que salir en el punto que hemos marcado antes de abrir la operación. Es muy típico comprar una acción para un par de semanas con objetivo alcista y ver como baja, no salirnos y quedarnos pillados durante mucho tiempo sin ser lo que queríamos. Hay que tener una cosa muy clara que nos va a ayudar a cerrar operaciones en pérdidas: LA BOLSA DA NUEVAS OPORTUNIDADES TODOS LOS DÍAS.

Siempre va a haber acciones que estén dando señal de entrada así que no tenemos que mantener las perdedoras simplemente por el orgullo. En la bolsa solo tenemos que tener en cuenta la que ganamos/perdemos en una operación, sino lo que hemos dejado de ganar en otra que no hemos hecho. En la cartera de corto/medio plazo no os enrosquéis en una posición perdedora, vais a acabar con acciones que valen mucho menos del precio de compra durante mucho tiempo con la esperanza de que algún día rebote y con el consuelo de cobrar algún dividendo, y por supuesto ni se os ocurra promediar a la baja en este tipo de inversiones.

Ejemplo: Compro acciones a 100€ porque el gráfico me dice que en poco tiempo es probable que vaya a 110€, me equivoco y no vendo a 94€ y ahora están a 80€ y se me ocurre la brillante idea de promediar. Por supuesto si a 100€ era buena inversión ¿cómo no lo va a ser a 80€? Pues no lo es porque las circunstancias han cambiado y no la compraste a 100€ pensando que estaba muy barata, la compraste pensando que iría a 110€, el gráfico ahora no da señal de entrada pero tú te empeñas en aumentar tu posición porque no puedes admitir que la has cagado.

En cartera de corto/medio plazo siempre stop, y si el mercado entra en pánico nos salimos cuando toca y esperamos.

Por otro lado tenemos la cartera de largo plazo en la que nos aprovecharemos de épocas de pánico y caídas para aumentar posiciones. Tengo que decir que cada vez estoy más convencido de que el verdadero dinero y rentabilidad se consigue en este tipo de carteras, donde compraremos empresas con buenos fundamentales, crecimiento e iremos acumulando y reinvirtiendo los dividendos para que nuestra posición sea cada vez mayor. Los brokers tienen que vender la idea de que tradeando en el corto plazo puedes sacar mucho dinero (derivados) con el que puedes vivir, pero está claro que ellos viven de las comisiones. Yo también tradeo a corto plazo y me encanta, es el virus que nos ha inoculado el mercado, pero tengo claro que la cartera que puede retirarnos es la cartera de largo plazo.

Pues eso, si tenemos unas acciones de empresas sólidas que si por análisis fundamental consideramos que eran buena inversión a 10€ y bajan a 9€ y nada en la empresa ha cambiado si puede considerarse buena opción aumentar posiciones en esa empresa, dentro de la diversificación adecuada. Yo esta estrategia la sigo mucho con los índices, si tengo fondos de inversión referenciados a índices y estos se desploman suelo aumentar posiciones. Soy consciente de que pueden seguir bajando, pero recordad que estamos invirtiendo a largo plazo.

En la cartera de largo plazo no pasa nada por estar con un -30% si los fundamentales que originaron la inversión no han cambiando, en bajadas no muy justificadas acumulamos. Hay muchas citas celebres que se refieren a esta circunstancias que nos recomiendan comprar cuando todos venden y la sangre esté en las calles y vender cuando pase lo contrario. Es evidente que cuando se venden muchas acciones alguien las está comprando, cuando salen los pequeñines entran las manos grandes.