El lobo de Wall Street

El auge y la caída de un broker en Wall Street

El 17 de enero de 2014 se estrenará en España la nueva película de Martín Scorsese, protagonizada por Leonardo DiCaprio y  Matthew McConaughey.

La película se basa en el libro “The Wolf of Wall Street” que ha escrito su protagonista Jordan Belfort, y en la que se narra la fulgurante carrera de un joven broker que hizo una fortuna y debido a sus excesos y ambición le llevaron a perderla y acabar en prisión.

Jordan Belfort era un joven que entró en la firma de inversión Stratton Oakmont, al principio tenía cierta ética en su trabajo pero el dinero y el éxito que cosecho le llevaron a cambiar su forma de actuar y tratar con los clientes. Era finales de los años 80 y se estaba a punto de vivir una época alcista en la bolsa de Nueva York, el auge de los años 90 dio a Belfort el escenario ideal para poder vender todo lo que quisiera.

Y lo que vendía principalmente eran bonos basura (junk bonds), estos bonos daban una gran rentabilidad pero a cambio de un gran riesgo. Los colocaba entre los clientes de la firma sin ningún esfuerzo y se embolsaba las cuantiosos bonos y comisiones que colocar estos productos reportaban. La colocación de estos bonos se hacia a través del engaño y de técnicas deshonestas. Era un vendedor nato y lo utilizo para hacer una fortuna a toda costa.

Belfort era el mejor vendedor de su compañía y su ascenso fue meteórico, llegando a colocarse en lo más alto de su empresa.  A partir de aquí Belfort pierde el rumbo y se dedica a vivir una vida de excesos, drogas y derroche. Megayates, consumo de cocaína, fiestas extravagantes, prostitutas de lujo y un sin fin de gastos. Provocó varios incidentes, como el hundimiento de un barco y la colisión de un helicóptero al estar lo bastante drogado para saber lo que hacía. Todo esto provocó la fractura familiar y su divorcio.

A Belfort le encantaba presumir de lo que ganaba y no era nada discreto ni con su fortuna ni con su forma de conseguirla.

El éxito y el derroche atrajeron la atención de la mafia que empezó a investigar cómo podía ganar tanto dinero. Por desgracia, para el, también atrajo al F.B.I., que le acusó de blanqueo de dinero y estafa. Belfort lo confesó todo y colaboró con las autoridades dando información sobre otros estafadores que actuaban de la misma manera.

Fue condenado a prisión en 1998 por estafa y blanqueo de dinero y pasó 22 meses entre rejas, también fue condenado a devolver todo el dinero que estafó a los accionistas, una deuda de 100 millones de dólares que a día de hoy sigue pagando.

Escribió dos libros en los que cuenta su historia.”El lobo de Wall Street”, en el que se centra esta pelicula y “Atrapando al lobo de Wall Street“, donde narra su debacle profesional y posterior condena.

Siempre está bien conocer historias que suceden en torno al mundo financiero que tanto nos gusta a todos. En el hay personas honradas, que hacen bien su trabajo, pero también hay gente que lo único que busca es su propio enriquecimiento sin considerar a los demás afectados. Esto, no nos engañemos, ocurre en todas las profesiones. Siempre hay gente dispuesta a engañar, estafar a los demás, pero lo cierto es que el botín a acumular tiende a ser mayor en este tipo de profesiones. Y las estafas en este mundo siempre tienen más repercusión, por la cuantía, que en cualquier otro lugar.

Esperemos que esta película no sea un argumento más contra el mundo financiero y bursátil y se tome como lo que es, la historia de un estafador que se aprovechó de su situación.