Reinvertir los dividendos

Todos los que nos interesamos en el mundo de los mercados financieros y la bolsa tenemos en un fin común: la libertad financiera. La libertad financiera es la capacidad de poder vivir de nuestro dinero sin depender de un sueldo por cuenta ajena o de trabajar en otro negocio seamos los propietarios o no. Esto no quiere decir que el fin sea dejar de trabajar sino el tener la posibilidad de elegir libremente sin una soga económica en el cuello. Trabajaremos si nos apetece, en lo que nos gusta y, a ser posible, el negocio será nuestro. Tampoco hay que obviar que gestionar un patrimonio también es un trabajo que no nos llevará mucho tiempo si está bien planificado pero que es indispensable, no podemos descuidar nuestras inversiones si queremos vivir de ellas.

Pues bien para poder llegar a este fín soñado necesitamos tres cosas. La primera es el tiempo, el tiempo es el gran aliado en la inversión a largo plazo, ya sabemos que los mercados a corto plazo son esquizofrenicos pero que a largo plazo recuperan la cordura. La segunda cosa que también es muy importante es la capacidad de ahorro, mientras nuestras inversiones van dando sus frutos tenemos que trabajar para seguir pagando nuestras facturas y para ahorrar, es imprescindible ahorrar cada mes lo que se pueda e invertirlo. El ahorro sistemático, o la diversificación temporal, nos va a ayudar a hacer la bola de nieve más grande, un poquito cada mes hace muchísimo dentro del tiempo adecuado, aunque no lo creas. Hay que invertir el ahorro aunque oigas que ese momento no hay que hacerlo porque la bolsa está cayendo porque ese será justo el momento en el que tu inversión de más frutos a largo plazo (estarás comprando barato y más acciones que cuando compres caro).

La última cosa importante, y el motivo de esta entrada, es la reinversión de todos los dividendos/cupones que cobremos durante todos estos años. No vamos a alcanzar nuestros objetivos si cogemos los dividendos que vamos cobrando y los gastamos en otras cosas, hay que utilizarlos para reinvertirlos en más acciones/bonos aprovechándonos así del interés compuesto el cual nos ayudará a conseguir nuestro objetivo.

Albert Einstein: “El interés compuesto es la fuerza más poderosa de la galaxia”

Si tenemos invertidos 10.000€ y nos dan un 5% de dividendos el primer año recibimos 500€, si nos los gastamos el segundo año volvemos a recibir 500€ y así sucesivamente, esto es lo que no hay que hacer ya que no vamos a progresar en nuestro objetivo. Se que es difícil, sobretodo si eres novato, ver que te han pagado algo y no utilizarlo, ¡pero nadie ha dicho que esto fuera a ser fácil! hay que tener disciplina y sangre fría.

Con el interés compuesto el primer año recibiremos los mismos 500€ pero en vez de gastárnoslos los utilizaremos para comprar más acciones, el año siguiente tendremos más acciones (10.500€) y si nos vuelven a dar un 5% recibiremos 525€ que volveremos a utilizar para comprar acciones y en el tercer año con más acciones (11.025€) recibiremos 551,25€. ¿Lo ves? Cada vez recibimos más dinero porque el dinero que hemos recibido anteriormente ya está trabajando para nosotros también, imagínate esto durante años. Puedes hacer números y verás la diferencia que supone reinvertir los dividendos.

¿Dónde reinvertir los dividendos?

Una vez visto la importancia de la reinversión en nuestro plan de largo plazo hay otra cuestión que puede ser incluso más importante: vale, los reinvierto pero ¿dónde? Tenemos varías opciones, todas son igual de validas y serán adecuadas según que tipo de inversor seas y que nivel de riesgo estés dispuesto a asumir.

  1. Se reinvierten en productos de renta fija. Esto es adecuado para las personas que siente más aversión al riesgo, al reinvertir en productos de renta fija están aumentando su porcentaje de la cartera en productos de bajo riesgo y por tanto disminuyendo el riesgo del conjunto total. Es importante tener desde el principio unos porcentajes aproximado de cuanto queremos invertir en renta variable y cuanto en fija y tratar de utilizar las reinversiones para equilibrarlo. Es posible que seas un inversor amante del riesgo y que tengas toda tu cartera en renta variable pero que utilices parte de tus dividendos para ir haciendo crecer la renta fija.
  2. Se reinvirten en la misma empresa. Encontrarás mucha gente que es partidaria de que si has cobrado un dividendo de BME (por ejemplo) tienes que reinvirtir esos dividendos en BME ya que así te aprovecharas de las bajadas de precio que se producen tras el reparto y aumentarás tu posición en la empresa. Algunos inversores utilizan esta estrategia teniendo sólo dos o tres empresas en cartera con alto dividendo y no diversificando, a mi esto me parece una temeridad porque es verdad que si dan mucho dividendo la estrategia funcionara bien pero al tener pocos valores una mala noticia o un empeoramiento del negocio puede hacer mucho daño a tu cartera.
  3. Se reinvierten los dividendos en otras empresas. Esta opción es mi preferida ya que haciendo esto conseguimos dos cosas muy importantes a mi modo de ver. Primero es que reducimos el riesgo de la cartea, podemos invertir en otra empresa con buenas perspectivas y no cargamos nuestra cartera del mismo valor, nuestro dinero va a seguir trabajando para nosotros pero en dos sitios diferente. La segunda razón es que no nos atamos a ninguna empresa, ¿por qué tengo que invertirlo en la misma si hay otra que me ofrece una rentabilidad esperada superior? más allá de la reducción del riesgo es que nos están brindando la libertad de elegir. Atarse a una empresa, o enamorarse de un valor, suele ser una de las peores cosas que se pueden hacer en bolsa.

Por lo tanto ahorra, reinvierte, reinvierte y vuelve a reinvertir. Y cuando la bolsa se haya desplomado y todos huyan atemorizados reinvierte un poco más.