IAG tras el Brexit

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¿Cómo afecta a IAG la salida de la Unión Europea?

El 23 de junio de 2016 en el Reino Unido se votaba la permanencia de su país en la Unión Europea en un referéndum no exento de polémica ya que desde algunos sectores se dudaba de que una decisión tan trascendental pudiera ser tomada de forma correcta por el grueso de la población.

El 24 de junio nos despertamos con la sorpresa de que la no permanencia en la Unión Europea había ganado y por lo tanto se abría una nueva etapa en la siempre complicada relación entre la Europa continental y las islas británicas.

A partir de ese momento, y hasta que finalice la total desconexión de la Unión, nos encontramos sumidos en un mar de incertidumbre de difícil pronostico. Las consecuencias políticas ya se están produciendo: dimisión del primer ministro David Cameron, distintas renuncias en el gobierno británico, el gobierno escocés ha planteado la posibilidad de otro referéndum de separación del Reino Unido porque la mayoría de los escoceses son partidarios de la permanencia….

Además de todas las implicaciones políticas, también son muy importantes las implicaciones económicas. Hay que ver como quedan las relaciones bilaterales en lo referente al comercio (hay que recordar que la U.E. es el principal socio comercial del Reino Unido), en que situación van a quedar los extranjeros que trabajan en las islas o los británicos que viven en otros países de la Unión (como la gran colonia de británicos que vive en España), y otras cuestiones como la circulación de capitales o si empresas que han basado su residencia fiscal europea en Londres deciden trasladar esta a la Europa continental.

Pues toda esta incertidumbre golpea de lleno a las compañías británicas que tienen gran parte de su negocio fuera de sus fronteras. De momento gran parte de estas compañías se han visto beneficiadas en bolsa por el simple hecho de que la libra esterlina se ha desplomado, y ya está en su nivel más bajo desde hace décadas sobre el dólar y el euro.

Esto abarata los productos que estas compañías venden en el extranjero y por lo tanto serán más atractivos para el público internacional y es de esperar que sus ventas y beneficios aumenten, pero esto es una cosa circunstancial que puede mantenerse o no en el tiempo y si se mantiene significa que los británicos son cada vez más pobres respecto al resto del mundo.

En esto nos encontramos con IAG compañía que no sólo no ha recuperado su nivel pre-brexit sino que en las últimas semanas ha seguido bajando y se acerca peligrosamente al punto más bajo que alcanzó los días posteriores a la celebración del referéndum, en torno a los 4€. Hay varias circunstancias que diferencian a IAG de cualquier empresa británica internacional dado las particularidades de su estructura y de su negocio.

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Imagen cedida por www.aeropuerto-valencia.es

IAG se enfrenta a los siguientes problemas que está lastrando su valor en bolsa:

Brexit: La incertidumbre política y económica afecta a todas las empresas que tienen actividad en Reino Unido y el resto de la Unión Europea, pero todavía más a empresas con sedes y marcas en diferentes países. IAG no es sólo British Airways Reino Unido), es Iberia (España), es Vueling (España) y es Aer Lingus (Irlanda, país que adoptó el euro). Por lo tanto, y aunque su principal aerolínea es British Airways trabaja en mercados muy importantes y la incertidumbre sobre la relación entre estos mercados pasa factura. Al ser un grupo hay movimientos de personal y capitales entre las diferentes empresas, el no saber si van a existir nuevas restricciones a estos movimientos afecta al beneficio esperado.

Depreciación de la Libra: Aunque a algunas empresas británicas les beneficia una libra barata no es el caso para IAG. El Reino Unido siempre ha sido un mercado emisor de turismo enorme, canalizada a través de su gran aerolínea British Airways, con turistas de alto poder adquisitivo que viajan más que la media de los países desarrollados. Una libra barata hace que los viajes para los turistas británicos salgan más caros porque su dinero cunde menos en el extranjero. Al perder poder adquisitivo la expectativa es que reduzcan sus viajes al salirles estos más caros, por lo tanto IAG reducirá sus ventas.

Precio del petróleo: Hay dos cosas a tener en cuenta sobre cómo afecta el precio del petróleo a las aerolíneas. Primero es algo evidente, el precio del combustible es una gastos muy importante en la actividad de una aerolínea, aunque las aerolíneas suelen contratar futuros sobre el precio para asegurar y tener un mayor control sobre los gastos de la actividad, pero todos sabemos que una variación del precio del petróleo afecta inmediatamente a las acciones de una aerolínea aunque en sus resultados no afecte de forma inmediata. En las últimas semanas el precio del petróleo ha experimentado un aumento, pasando de los 29 dólares de enero  a los 52 actuales.

La segunda característica que tenemos que tener en cuenta es que el petróleo (en su gran mayoría) se comercia en dólares. Si, como hemos visto, la libra está en su nivel más bajo contra el dólar de los últimos 30 años a IAG le salé más caro el gasto que tiene que asumir en combustible.

Por lo tanto IAG no se está comportando como las demás compañías británicas porque la depreciación de la libra no le beneficia como las otras y a esto se le suma la incertidumbre jurídica entre sus diversas sedes. Una libra débil le perjudica porque sus principales clientes son más pobres y sus gastos por combustible se encarecen.

Por ratios fundamentales, y mirando el resultado, parece un buena compañía a buen precio pero el mercado ahora está ignorando eso y sólo se fija en que las perspectivas para este tipo de negocio, y para IAG en particular, son bastante negativas.