Cuenta Omnibus

Cuando compramos acciones a través de un broker todos esperamos que esas acciones estén a nuestro nombre y podamos ejercer con ellas todos los derechos econÓmicos y polÍticos que nos otorgan. Y eso ha sido así la mayoría del tiempo pero ahora empiezan a proliferar las llamadas cuentas Omnibus que hacen que las acciones que compramos no estén “exactamente” a nuestro nombre, es una forma que tiene el broker de centralizar todas las operaciones y ahorrar costes y eso puede repercutir luego en el inversor.

Si trabajas con un broker español y compras acciones en mercados de los que forma parte las acciones serán nominativas. Esto es que las acciones estarán registradas en los archivos de la empresa y del regulador a tu nombre personal y podrás ejercer con ellas los derechos que te correspondan. Estas acciones están a mi nombre y no hay ningún problema.

¿Qué es una cuenta Omnibus?

Una cuenta Omnibus es una gran cuenta a nombre del broker en la que tiene el dinero de todos sus clientes, o de parte de ellos ya que puede tener todas las cuentas Omnibus que necesite. Puede filtrar a sus clientes en diferentes cuentas Omnibus por procedencia por ejemplo. La cuenta es una gran bolsa donde los inversores meten su dinero y el broker realiza las operaciones de compra y venta de activos a través de esa gran cuenta.

Hay que dejar bien claro que los derechos económicos son los mismos: el broker recibirá los dividendos y se los pagará al inversor, pero en el tema político hay más controversia porque la empresa titular de las acciones toma como accionista al broker (las acciones están a su nombre) por lo que podría haber ciertos problemas si queremos acudir a las juntas y votar en ellas. Las operaciones se realizan a nombre del broker pero legalmente todo está preparado para que se sepa que parte corresponde a cada inversor. Vamos a poner un ejemplo para que se entienda mejor.

Ejemplo:

5 inversores depositan 100.000€ cada uno en el broker, y este broker lo que hace es abrir una cuenta Omnibus a su nombre de 500.000€ donde legalmente reconoce que 100.000€ pertenece a cada uno de estos inversores.

Ahora el inversor 1 da la orden de compra de 5.000 acciones de TEF a 10€ y el inversor 2 da la orden de compra de 10.000 acciones de SAN a 6€, los otros tres inversores no hacen nada de momento. Por lo que la cuenta Omnibus queda compuesta del siguiente modo:

– Inversor 1: 50.000€ y 5.000 (10€) acciones de TEF

– Inversor 2: 40.000€ y 10.000 (6€) acciones de SAN

– Inversor 3, 4 y 5: 100.000€ cada uno

TOTAL CUENTA OMNIBUS: 500.000€

Si en un momento dado el inversor 1 vende las 5.000 acciones de TEF por 11€ y el inversor 2 las 10.000 acciones de SAN por 5,50€, la cuenta Omnibus pasa a estar formada de la siguiente manera:

– Inversor 1: 50.000€ + 55.000€ = 105.000€

– Inversor 2: 40.000€ + 55.000€ = 95.000€

– Inversor 3, 4 y 5: 100.000€ cada uno

TOTAL CUENTA OMNIBUS: 500.000€

Como vemos después de estas operaciones el total de la cuenta Omnibus no varía, pero si varía el dinero que corresponde a cada inversor dentro de ella. Lo importante es que esté claro de quien es cada dinero y que esto tenga validez legal en caso de problema ya que las acciones están a nombre del broker y no del inversor. Ha habido casos de brokers quebrados y como había una relación de clientes de estas cuentas no ha habido problema para que los inversores recuperaran su dinero.

¿Por qué su utilizan las cuentas Omnibus?

La respuesta corta es por coste. Estas cuentas significan para el intermediario unos costes mucho menores que si todas las acciones fueran nominativa y esta reducción de costes al final se repercute en el cliente final. Muchos de los brokers que no cobran nada en concepto de custodia de valores o por cobro de dividendos utilizan esta fórmula.

¿Y por qué les sale más barato? Son dos las razones: por volumen y por capacidad de presión. No es lo mismo que un inversor particular quiera comprar 100 acciones de Microsoft que un broker en su nombre (aunque sea de muchos inversores) haga compras de millones de acciones. Sabemos que una parte de los gastos que cobran las sociedades rectoras de las bolsas es variable y significa menos cuanto mayor es el volumen.

Y la capacidad de presión quiere decir que al tener un volumen tan grande a su nombre puede conseguir tarifas más competitivas por parte del depositario y por parte de los servicios externos que está obligado a contratar.

Por lo tanto para un inversor particular que no tiene interés en asistir a las juntas, ni ejercer sus derechos de voto, puede ser una buena forma de conseguir mejores tarifas de intermediación, lo más importantes es que las autoridades trabajen para que siempre tengamos la seguridad de que ante cualquier problema la ley nos va a reconocer esos activos como propios. La práctica totalidad de los brokers que intermedian en mercados extranjeros ya lo hacen a través de cuentas Omnibus.